¿Cómo ser un líder exitoso?

 

El ser un líder lo relacionamos con ser alguien de influencia, que dirige a los demás; pero se nos olvida que hay aspectos primordiales necesarios para quien aspira a ser un líder de éxito. A un líder no solo le cumplen por ser el jefe sino por convicción y confianza.

El líder real es aquel que trasmite su positivismo a los demás, es el que de un principio sabe servir porque entiende que no hay mejor fuerza que la del ejemplo. No hay mejor motivación que la de un guía que pelee junto a los suyos.

Si deseas tener éxito, compartir y encender la llama de motivación a tu equipo, toma en cuenta estos consejos:

  1. No digas “hagan”, sino “hagamos”. Involucrate como miembro activo dentro de su grupo, inspira a los demás a seguir una búsqueda real de objetivos, entonces te verán como parte del equipo y no desarrollaran un sentimiento de repudio al recibir tus indicaciones.
  2. Interesate por las necesidades de los miembros del equipo a tu cargo. Ellos al igual que vos, son seres humanos con frustraciones, problemas de económicos, sueños, y metas. Debes mantener una autoestima saludable en tu grupo, nunca los descalifiques o dañes su amor propio, esto tendrá un efecto destructor en la moral del equipo y vos estarás demostrando tu fracaso como líder. Si algún miembro no está desempeñándose como es debido investiga el porqué, habla en privado y preguntale si se siente bien dentro de la clínica, y/o institución. Demostra interés genuino por tus colaboradores.
  3. No margines a nadie. Una sonrisa y un saludo es suficiente para que un compañero se sienta parte de tu equipo y esto hará que reaccione ante los objetivos de la clínica. Hay que respetar la dignidad personal de cada miembro y sus derechos siempre y cuando se apeguen a las normas de trabajo.
  4. Lo positivo hacelo público y lo negativo en privado. Una forma de motivar la buena autoestima de alguien es reconociendo su buena labor dándole ánimos a seguir así y cuando se trate de corregir hacerlo con cautela, en grupo si es una conducta general, o en la que intervienen más de dos personas, y no esta individualizadas dichas acciones, y en privado cuando se conozca el implicado en tal situación.
  5. No veas a tus colaboradores como un número. Hay que respetar a cada individuo y pensar en ellos como parte fundamental de tu clínica y los objetivos que se buscan.

Hay una gran diferencia entre ser un jefe que nadie admira y ser un líder al que desean imitar y seguir. Cuando mantienes un destino y un sueño y buscas beneficiar a otros transmitiendo esa motivación con un ejemplo que arrastra, estás viviendo desde ya tu vida de forma exitosa.

Por Dr. Cristian Kulzer

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